jueves, 3 de enero de 2019

Una Revolución en el Barrio

La unica forma de derrotar al capitalismo es con "ternura"
Alberto Morlachetti

Solicitudo Rey Socialis
El materialismo inmanente, un mundo encerrado entre dos ideologías preponderantemente economicistas...

21- Esta es una de las razones por las que la doctrina social de la Iglesia asume una actitud crítica tanto ante el capitalismo liberal como ante el colectivismo marxista

28- Todos somos testigos de los tristes efectos de esta ciega sumisión al mero consumo: en primer término, una forma de materialismo craso, y al mismo tiempo una radical insatisfacción, porque se comprende rápidamente que, —si no se está prevenido contra la inundación de mensajes publicitarios y la oferta incesante y tentadora de productos— cuanto más se posee más se desea, mientras las aspiraciones más profundas quedan sin satisfacer, y quizás incluso sofocadas.

15- En pocas palabras, el subdesarrollo de nuestros días no es sólo económico, sino también cultural, político y simplemente humano, como ya indicaba hace veinte años la Encíclica Populorum ProgressioPor consiguiente, es menester preguntarse si la triste realidad de hoy no sea, al menos en parte, el resultado de una concepción demasiado limitada, es decir, prevalentemente económica, del desarrollo.

la llamada del Concilio, con la que comienza la Constitución Gaudium et spes« Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón ».9 Estas palabras expresan el motivo fundamental que inspiró el gran documento del Concilio, el cual parte de la constatación de la situación de miseria y de subdesarrollo, en las que viven tantos millones de seres humanos.
Esta miseria y el subdesarrollo son, bajo otro nombre, « las tristezas y las angustias » de hoy, sobre todo de los pobres; ante este vasto panorama de dolor y sufrimiento, el Concilio quiere indicar horizontes de « gozo y esperanza »

Adriana Molinuevo y la Casita de Augusto Conte
Adriana sin dudas no era una militante cualquiera. De un dinamismo hasta frenético y una lucides meridiana, nos encontrábamos en instancias nacionales del PDC y contaba anécdotas de su participación en cuanto movimiento en defensa de la Justicia social y los Derechos Humanos ganara las calles en los convulsionados últimos cinco años de los noventa menemistas...
En una de esas oportunidades, me acercó muy orgullosa un CD y me invitó a conocer la "casita" de los niños. Luego pude conocerla, no pude en esa fiesta de aniversario. Pero me impacto la experiencia, con tada en un video de ese CD que conservo. 
En la Villa de barracas, a unos metros de la capilla de "Caa Cupé" una casita, guardería, para niños, cuya primera inquietud era la de aportar a los niños "espacios de vivienda" que se habían perdido, como la huerta, el jardín, la cocina... Nada excepcional, salvo el amor con el que lo hacía. Recordé las charlas con mi amigo arquitecto Alberto Machado, que en su tesis sobre edificios para instituciones educativas, nos recalcaba la importancia de la arquitectura misma como "instancia educativa".
Siempre quise imitar su trabajo. Pudimos ir con los Jóvenes del PDC correntino para que se inspiren. Nunca se replica una respuesta, solo se aprende.


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